Hola,
Cita:
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Empezado por kinobi
Y yo insisto, porque este es el punto clave: compras una licencia de uso del sistema operativo, no el sistema operativo. De ahí que no tengas la libertad de sacarle copias y distribuirlas, incluso venderlas, a terceros; tampoco tienes la libertad de modificar (ni una coma) el sistema operativo para el que adquieres la licencia de uso tampoco, obviamente, porque lo que yo esté pagando es una fracción de lo que cuesta realmente el apartamento: el cual alquilaría a duras penas... y de comprarlo entero ni hablar.
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Si yo no he dicho (porque no podría) lo contrario
kinobi. Siguiendo con el ejemplo del apartamento para las vacaciones (por cierto, nunca utilizé ninguno, no vayan a pensar) tampoco podría yo quitar los azulejos de la cocina y ponerlos de color azul (supónganse blancos) porque me gustasen más: pagaría un alquiler para usar el apartamento, bajo determinadas condiciones, y nunca sería mío... Y es para tener en cuenta que hay gente que puede comprar un mes de apartamento (puede alquilarlo) pero no podría comprarse el apartamento entero de ningún modo. Se supone que las licencias de uso existen en el software, entre otras cosas, para no cargar en un solo usuario el coste de desarrollar un determinado programa. No porque se piense en el usuario: es que de ser de otro modo se venderían menos programas, obviamente: si la gente tuviera que irse de vacaciones obligatoriamente a un apartamente de su propiedad, si no existieran los alquileres, no todo el mundo podría irse de vacaciones, al menos no todos los que ahora se marchan.
¿Que el software es distinto? Muy probablemente. ¿Que es un abuso que se hagan copias y copias y se vendan como churros las líneas de código que ya están escritas? Ciertamente, puede también serlo, pero, esas líneas de código no se han escrito solas... resulta que tienen una funcionalidad que es la que yo estoy buscando o necesito o me place (aquí vuelvo a que tal vez no aprecio mi libertad acaso como sería necesario) y al cabo compro el sistema operativo (o lo alquilo, o me dan permiso para usarlo, vaya, tras pagar un precio, claro está). ¿Con restricciones? Así es. Nadie lo duda. Pero es que me conformo. Así de sencillo. Lo que yo quiero es lo que me ofrece Windows, bajo ciertas condiciones, está en mí el aceptarlas o no. Nadie me obliga
kinobi (en mi caso es absolutamente así) a utilizar Windows. De todos modos no tengo ninguna fobia a Linux, todo lo contrario: no me disgusta en absoluto y de hecho tengo un segundo disco duro (no dispongo de dos PCs) con una distribución (Fedora) de Linux o GNU/Linux instalada.