Coincido con Juan Antonio. No es decisión del programador. Si el usuario tiene un
superordenador y quiere abrir tres mil doscientas cicuenta y cinco ventanas a la vez, pues que lo haga y será un usuario contento con nuestro programa que no le impone limitaciones artificiales. Incluso si el usuario tiene una Lentium y con cinco ventanas el sistema se ralentiza (¿existe esta palabra en español?) y tarda un minuto en cambiar de una a otra, sigue siendo su decisión.
// Saludos