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Yo sufro una pequeña dislesia con los números, y jamás me lo detectaron (a lo mejor es el origen de mis problemas con las matemáticas). Lo descubrí yo solita en la universidad.
Cuando veo o escribo un número lo hago bien, pero si lo leo en voz alta desordeno las cifras. Lo más chocante es cuando lo leo mal y lo escribo bien.
Es incómodo pero ahora que sé que existe puedo controlarlo además de explicar los millones de problemas que tenía para encontrar libros en las bibliotecas por las referencias o los montones de teléfonos que tengo mal apuntados.
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