Que un mensaje termine siendo clasificado como no deseado no depende de cómo se envía, sino del contenido del mensaje. Los filtros de correo no deseado siguen una serie de criterios. Por ejemplo:
- con formato (X)HTML
- con imágenes "externas" (no adjuntas sino siendo referenciadas desde un servidor)
- con el asunto o el texto en MAYÚSCULAS
- con signos ($, #, @, %, etc.) en el asunto
- procedentes de ciertos dominios
- con un número de destinatarios superior a x (10, 20, 30...)
Si tus mensajes entran en más de uno de estos criterios, lo más seguro es que terminen en la papelera. Ten en cuenta que esto también depende de la configuración del buzón y del cliente de correo.