Me acuerdo de Rajoy diciendo "
vamos a derrotar a ETA". Con todo respeto, creo que no se debe ver al que hace daño bajo convicción (equivocada o no) de justicia como un enemigo, porque eso significa participar en el mismo juego que ese ente ha planteado para hacer guerra. Y aceptar una invitación de guerra, cualquiera que sea la modalidad, generalmente es estúpido y antisocial (sobre todo si el “enemigo” piensa que eso es lo mejor para la sociedad).
Lo que hay que hacer es
atender las causas nobles y justas que todavía hay debajo de tanto descontento y violencia de décadas. Y una vez empezado a atender dichas causas,
con un compromiso real y tangible departe de los gobernantes, entonces sí, al que siga reclamando armado o sin una razón constructiva que la misma sociedad lo encause a donde corresponda según su reclamo y manera de actuar.
Si Chávez y Uribe comprenden, aceptan y se comprometen a esto, habrán ganado el respeto de los que pensamos sin apoyarnos en el estómago. De lo contrario seguirán siendo vistos como
payasos por unos u otros. A la gente que pasa hambre le importa un bledo los nacionalismos, las izquierdas y las derechas.
Un abrazo sin guerra.
Al González.
P.D. Ahora veo el comentario de Poliburro sobre evaluar todos y cada uno de los aspectos que dan origen al problema, es exactamente el espíritu de mi comentario. Concuerdo con él en ese punto.