en vista de que no acepta el cambio, conecto el televisor, pongo un vídeo de nuestras taberneras y chicas de cumpleaños, dedicado a enecumene, y mientras está babeando en mi plasma, yo le desinstalo FireFox, le actualizo a IE8, e instalo un proceso ultra-secreto que impide la instalación de cualquier otro navegador..
Golpe duro, ¿eh?
ah!, ya de paso, le robo el monitor

