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Esto me recuerda aquél que va al médico con la cabeza vendada, despues de que sus familiares lograran convencerle que acudiera a la consulta del galeno.
¿Por qué lleva usted esa venda?
-Verá doctor, es para que no se me vean las orejas, porque las tengo muy grandes y tengo un gran complejo a causa de estos enormes pabellones auditivos que me dio el señor.
-Bueno vamos quítese la venda.
-No, no, que se va a reir de mí.
-Pero hombre que yo soy el médico.
-Bueno, pero prometa que no se va a reir.
-Delo usted por de contado.
-Está bien y comienza a destaparse una oreja.
El médito que ve el tamaño de la cartola no puede evitar echar una carcajada.
-Ve, ya lo decía yo que se iba a reir, pues ahora por no cumplir la promesa no le enseño la grande.
Un Saludo de oreja a oreja.
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