Pues en mi caso depende...
Si necesito absoluta concentración y o deseo evitarme el stress prefiero algo más lento, tal vez algo de música clásica o algo por el estilo. O incluso me pongo un tantito sentimental y pongo algún romanticón.

Pero si se trata de un código que no requiere de demasiada concentración y me encuentro inspirado por la forma abusiva en que pico código prefiero algo movido. Un poco de electrónico, tecno. Y cuando ya me aburro del tecno escojo temas más "sencillos" como los de la Oreja de Van Gogh (se podría decir que es mi grupo preferido, lo admito).
Y hay otras veces en que no prefiero la música.
Desde que he perdido los casi 600 mp3 que tenía en el anterior disco no he pensado mucho en la música. Al dia de hoy sólo tengo alrrededor de 15 o 20 temas; por supuesto: son los de La Oreja de Van Gogh. ¡Lástima se que separó Amaia!

Saludos,