Deberían haber matado a cierta
menestra por pasarse de lista... y, ya que estamos, a buena parte de los periodistas y traductores contemporáneos. ¡Cuánto daño están haciendo a la lengua castellana! Casi más que los
hoygan, oigan...
Por otro lado, mi enhorabuena a las inglesas. Ojalá más al sur siguieran su ejemplo.