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Una día me serví un güisqui (o como chingados se escriba), me senté en mi sillón favorito (el único que tenía), puse los pies sobre el perro, encendí un cigarro y me puse a pensar (o casi)
Llegué a la conclusión que debería atacar un nicho de mercado donde no hubiera competencia y que existieran suficientes clientes para que fuera negocio. Durante un año y dos meses trabajé todas las noches en la aplicación, mientras en el día trabajaba en una institución bancaria.
Únicamente tuve un cliente durante cinco años y fue más que suficiente para tener un buen nivel de vida.
Cuando se popularizaron las computadoras personales desarrollé un sistema derivado del anterior y los enlacé. Ahora tenía un cliente grande y algunos pequeños.
Desde ese entonces no he trabajado para nadie y no recibo órdenes de ningún imbécil.
En conclusión: para trabajar de autónomo/freelance, además del conocimiento y la disciplina, es necesario llevar una dieta balanceada de huevos por la mañana, huevos por la tarde y huevos por la noche.
Salud.
¡Ah! Olvidaba decirles que me volví independiente en 1981, un año y dos meses después de terminar mis estudios.
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