Cita:
|
Empezado por artículo referido
[...] y asesinatos que llaman muertes porque la costumbre los ha vuelto naturales [...]
|
Como el par de chicos que en enero de 2010 recibieron en sus cuerpos esos objetos tan extraños llamados
balas, justo afuera de mi casa, para terminar estrellando su auto cincuenta metros calle abajo, donde esa muerte tan
natural en México los alcanzó.
Un doble asesinato motivado por un desquiciado apetito de dinero. Enviarlos al banco con tremendo bulto de billetes, fue posiblemente el mayor error que hubo de cometer en su vida el jefe de aquellos chicos que terminaron expirando a medio kilómetro del cuartel local del ejército.
Y mientras tanto
El Chapo lavando dinero con la mismísima mafia rusa.
Un abrazo interrumpido.
Al González.