Estaba convencido que tenía al menos mil o mil quinientos años mas ¡ Que joven es aún !
Juro que si el artículo no estuviera basado en un
verdadero trabajo científico engendrado de la genialidad del
arzobispo Ussher, no lo hubiera creido.
Leo el artículo y sigue mi asombro... Mucho me sorprende la respuesta que diera el
santo varón Syphicus de Perineos, por quién vengo a enterarme las preferencias pirómanas del hacedor...
Como diría aquel hijo de Alcalá de Henares: "cosas vederes Sancho, que non crederes".
Un incrédulo saludo.
