Ver Mensaje Individual
  #28  
Antiguo 04-05-2004
Avatar de Al González
[Al González] Al González is offline
In .pas since 1991
 
Registrado: may 2003
Posts: 5.610
Reputación: 32
Al González Es un diamante en brutoAl González Es un diamante en brutoAl González Es un diamante en brutoAl González Es un diamante en bruto
Smile

¡Hola a todos!

Espero no sea muy tarde para participar en el tema.

Si alguien escribiera un libro sobre mi carrera profesional, probablemente lo titularía Cómo se convirtió Tom Swayer en programador.

Era un niño que gustaba de escalar las paredes de roca y explorar las cuevas del cerro Coronel, a 800 metros de casa y doscientos de altura, junto con su mejor amigo, Jesús Moreno, alias El Globi.

Mi primer contacto con la informática se dio a principios de los ochentas (a los ocho o nueve años de edad), cuando me dirigí a la tiendida de Don Pancho a comprar golosinas, y vi que habían instalado una extraña máquina negra que tenía una televisión empotrada, a la cual los demás niños le introducián monedas para hacerla funcionar.

La maquinita mostraba un laberinto con puntos brillantes que rellenaban sus pasillos. Por los que avanzaban cuatro espectros fantasmagóricos y otro personaje que tenía forma del logotipo de Comermex (un queso redondo al que le han quitado una rebanada). Aquella cosa sonaba "Clanck, clanck, clanck" cada vez que se comía uno de los puntos.

Meses más tarde cambiaron el Pack-Man por otro videojuego, el Arcanoid. Una pelotita que rebotaba en las paredes y uno tenía que colocar una pequeña barra horizontal justo donde ésta fuera a caer para rebotarla nuevamente hacia arriba y que destruyera pieza por pieza una serie de barras de colores.

Un día cuando mi hermano mayor Antonio y yo fuimos al cine, antes de comenzar la película y que se apagaran las luces, mi mente comenzó a realizar un extraño juego de palabras, el cuál se los externé a mi hermano en forma de pregunta:

— ¿Qué dice una persona que dice "si no no si no si no"? ¿Termina en "si" o en "no"?

Mi hermano sorprendido me respondió:

—¿Sábes cómo se le llama a eso?

—¿Cómo?— Le pregunté.

Lógica.

Palabra que jamás habría de olvidar.

Cuando terminé la escuela sencundaria, decidí estudiar una carrera corta para conseguir trabajo pronto, como lo había hecho mi hermana en Contabilidad. Ella me dio un catálogo de carreras del instituto CONALEP. La que decía "Informática" me llamó la atención. En algún lugar había escuchado que se trataba de computadoras, pero no tenía ni idea de qué rayos era una computadora ni mucho menos su relación con la lógica o los videojuegos. Pero una voz me dijo que estudiara esa cosa.

Durante el primer año visitamos dos o tres veces el laboratorio de cómputo. Vimos teoría de diagrámas de flujo, números binarios y lenguaje BASIC. En cambio, de manera intensiva y rigurosa, llevamos un curso de mecanografía y documentación que no se apiadaba de mis pobres dedos meñiques. ¡Ah!, y con cubre-teclado para aprender a escribir sin ver. Habilidad que hoy en día no tiene precio para mi (¡Gracias estricta maestra Amézquita!).

En tercer semestre vimos Turbo Pascal y eso cambió totalmente mi perspectiva de la informática. Cuando compilé mi primer programa en Turbo Pascal y vi que funcionaba, se creó un pliegue en el espacio-tiempo que conectó aquél irrepetible momento con el aura de un niño de 9 años que jugaba a Arcanoid en la tiendita de Don Pancho:

—Voy a recrear aquel videojuego— Me dije decididamente .

Para entonces, mi hermano mayor me había comprado la primera computadora que tuve, una 8088 monocromática marrón con disco duro de 30 MG (emulado a 60 por su anterior dueño). En ella escribí las cientos de líneas del videojuego Barras, y era una satisfacción enorme poder jugar con mi propia creación. No era de la calidad de un Atari, pero había sido todo un reto y el resultado era asombroso para mi.

Hice muchas otras animaciones empleando la tabla caracteres ASCII. Aún creo recordar que el Alt+192 era el que ocupaba todos los pixeles disponibles para un carácter. Recuerdo que en los últimos semestres me olvidé por completo de materias como Historia, Cobol y Contabilidad, para huir al laboratorio de cómputo y continuar con mis pequeñas creaciones.

En una ocación, un profesor de otra clase que estúpidamente Idolatraba a Quick Basic, al verme haciendo unas pruebas con el videojuego Barras me dijo:

—En este laboratorio no se permiten los juegos. Deje esa computadora, sálgase de mi clase.

El semestre siguiente gané dos concursos de creatividad a nivel colegio (aunque nada más éramos tres los inscritos ). Recurerdo que el premio para el primer lugar de cada concurso era una computadora 386. Pero como solía actuar la directiva de aquel plantel, de última hora lo cambiaron por $300 miserables pesos (algo así como 30 euros).

Descubrí una manera de hacer discos de 3 1/2 impirateables, que consistía en dañar a propósito con una navaja algunos de sus sectores y luego compilar en el programa instalador los números de esos sectores. El instalador autentificaba el disco que tuviese exactamente los mismos sectores dañados.

Creé en Turbo Pascal muchas funciones que empleaba en todas mis aplicaciones. Su evolución ha sido: Las Unidades -> Visión GH -> BPD GH -> Interfaz GH (la actual).

Aquel prospecto de Indiana Jones se convirtió en un desarrollador bibliotecario.

¡Un abrazo a todos!

Un beso para ti Santana.

Al González .
Responder Con Cita