Hola,
Hombre, Román, pero, como no me digas de dónde saco yo esa "A"... es que no me aclaro.
Acaso esa constante no está del todo bien y llevas razón. Al fin y al cabo se trata de prescindir del arreglo, pero, ¿por qué, exactamente?... A mí es que se me ha metido en la cabeza porque intuyo (¡Cuidado!) otra forma de hacerlo (tal vez la que tú no dices...

), pero, lo cierto es que el arreglo tampoco pide pan, como se suele decir. ¿No? Por lo demás, el viejo truco del joven Marcos sigue siendo un buen truco.
