Mientras pasan los
cuarenta días ayudemos a este pobre hombre.
En un día de campo, esta persona debe poner a cocer la paella durante exactamente quince minutos, pero olvidó su reloj y sólo dispone, además de la olla y los ingredientes, de dos cerillas y dos cuerdas. Sabe que cada cuerda tarda exactamente una hora en quemarse por completo aunque no necesariamente a un ritmo uniforme.
¿Cómo hace nuestro campista para cronometrar el tiempo de cocción de la paella?