Yo conocí un caso real de un muchacho de portentosas cualidades priámicas.
Había sufrido un accidente y el día que le tocaba cura, esto Santana sabe perfectamente lo que es, que seguro que más de uno ya está pensando en un sacerdote pervertido que le manipulaba cierta parte del cuerpo, hasta las enfermeras de psiquiatría aparecían por la sala de curas, que vuelvo a aclarar no es el lugar en donde se reunen los sacerdotes.
Le llamabamos
Maciste.
Los envidiosos decían:
Cita:
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el buen perfume siempre viene en frascos pequeños
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Un Saludo.