Interesantes planteamientos.
Sin dar mucho crédito a todos ellos, solo me gustaría agregar que la principal falla de las predicciones futuristas es hacerlas bajo una fuerte influencia de un presente largamente sostenido.
Por ejemplo, se dice que la Inteligencia Artificial amenaza con desaparecer una cantidad ingente de puestos de trabajo, en buena medida en el sector de la ingeniería, y dejando con ello en el desempleo y sin sustento a cientos de miles de personas. Entonces aquí la palabra clave es
trabajo / empleo. ¿Y qué tal si empezamos a revisar, digo,
continuamos revisando por qué diantres "trabajamos"? ¿Qué pasa si eso
tan grande de lo que se habla va más allá de la IA? ¿No será este cambio de era (que empezó con el coronavirus, transita ahora por las más estúpidas guerras y concluirá con más calamidades) también traerá un nuevo "pacto humano" respecto a formas de gobierno, bienestar, medio ambiente, producción, sostenibilidad...? El sistema completo, vaya.
El camino no será suave ni llevadero para casi nadie. Hay tanto impulso primitivo, en muy pocas neuronas, en tantos individuos con gran poder sobre grupos sociales o poblacionales, que llevará algo de tiempo esperar a que los últimos grandes tiranos se mueran (porque para ellos parece no haber otro camino) y los nuevos, más débiles, se vayan poco a poco extinguiendo también por esa o vías más amables, y que el germen del odio, el egoísmo y la avaricia regrese a su minúsculo lugar en algún rincón obscuro de nuestro defectuoso ADN.
Me gusta ser optimista y pensar que a la Humanidad le espera una época realmente buena para ser persona, con más días felices que de sufrimiento. No estaré ahí para verlo, solo para lidiar con la transición, apoyar con lo que sea edificante, compartir algo de lo bueno que aún nos queda y darme el gusto de saborear la esperanza.
