Yo a mi Windows también le tengo con la clásica estética de Windows 3.0/95/98; sin embargo, el otro día me puse a juguetear con el KDE y cambié el escritorio (que tenía el también clásico
Galaxy) y me ha quedado una cosa la mar de chula. ¡Y lo mejor de todo es que me cuesta mucho menos saber si la ventana está activa (en primer plano) o no!
El truquito (por si alguien quiere hacer la prueba) está en saber usar las transparencias. Sí, esa cosa tan bonita que parece haber inventado Vista pero que en los sistemas *NIX disfrutamos desde hace años. Para las ventanas en primer plano utilizo una transparencia que aumenta el contraste (B/N) al tiempo que desenfoca un poco (parece que el dibujo del fondo irradia luz) mientras que las ventanas inactivas bajan el contraste y desenfocan algo más (como si estuviera difuminado). Ya sólo queda elegir una buena imagen para el fondo: una con contrastes.
En el peor de los casos, mucho más bonito que que el WinXP...
