Cuando comencé a leer la noticia pensaba en algún tipo de modificación genética, pero veo que la vaca tiene esa nueva característica de forma natural. Menos mal, porque antes de comer algo modificado genéticamente yo esperaría unos cuantos años hasta comprobar que a los que lo toman no les sale un tercer ojo
Pero en este caso estaríamos en un caso parecido al del plátano (o banana), un híbrido, un fruto sin semilla, una rareza natural que el hombre a sabido aprovechar y gracias al hombre esta planta puede seguir existiendo a pesar de ser estéril. Os imagináis como seria comer un plátano lleno de semillas

esperemos que el híbrido sobreviva muchos siglos.